Guía sobre instalación y mantenimiento de estufas y chimeneas


Indice de contenidos



¿Cómo se calcula la potencia que necesito de una chimenea?

Para hacer el cálculo de la potencia necesaria en la estufa o chimenea para la estancia donde la quieres instalar es necesario tener en cuenta algunas variables, como el espacio a calentar, el nivel de aislamiento térmico de la habitación y la región donde estés, atendiendo a si es una zona fría o templada. Además, se debe tener en cuenta el rendimiento de la propia estufa para valorar todos estos parámetros.

Como referencia, te indicamos estos coeficientes para poder calcular la potencia que necesitarás:

Habitación con un mal aislamiento térmico:

  • La casa está en zona fría: 0,08 kw/m3
  • La casa está en zona cálida: 0,05 kw/m3

Habitación con un buen aislamiento térmico:

  • La casa está en zona fría: 0,05 kw/m3
  • La casa está en zona cálida: 0,04 kw/m3

Lo explicamos con un ejemplo: supongamos que tenemos un salón donde queremos instalar la chimenea. El salón mide 60 m2 y tiene 2,75 metros de alto.

El volumen del salón queda en V = 60 x 2,75 = 165 m3

Nuestra casa se encuentra en una zona fría y además, tiene bastantes años y tiene un aislamiento térmico deficiente, por lo que el coeficiente a utilizar es de 0,08 kw/m3

La potencia que necesitaremos será: P = 165 x 0,08 = 13,2 kw

Por lo tanto, buscaremos una chimenea o estufa que ronde esta potencia para garantizar que podemos calentar el volumen de la habitación dónde la queremos instalar.

Todos los fabricantes recomiendan no exceder en las capacidades de la chimenea o estufa, que su potencia no sea muy superior a lo necesario, ya que se corre el riesgo de tener que utilizar la chimenea o la estufa a menor potencia de la recomendada, para no recalentar la habitación, lo que nos llevaría a una combustión escada y, por tanto, a unas emisiones más altas.


¿Qué es la triple combustión en una estufa o chimenea?

Para entender de qué se trata la triple combustión es mejor empezar por lo más básico que poseen todas las chimeneas que es la combustión estándar o simple.

Combustión estandar. La primera combustión en una chimenea se realiza con la entrada de aire primario que se produce a través del cajón recogecenizas situado debajo de la parrilla donde se coloca la leña. Por esta razón, cuando abrimos más el cajón se consigue aumentar la llama y el quemado de leña.

Esta primera combusión por la entrada de aire primario la tienen todas las estufas y chimeneas, entrando el aire de la estancia por debajo de la leña que hemos introducido. Con la instalación de la salida de humos, y con el proceso de combustión, se genera una depresión en la cámara de combustión que hace que el aire tienda hacia arriba, generando la corriente de aire que abastece de oxigeno al proceso de combustión.

Para mejorar este proceso de combustión, se han ido añadiendo distintis sistemas para añadir oxígeno a distintas alturas, de manera que mediante la entrada de aire secundario, se puede añadir oxigeno a media altura, y mejorar el proceso de quemado. Esta entrada de aire secundario, diferente al primario, lo tienen todas aquellas chimeneas que posean Doble Combustión.

Mediante esta entrada de aire, que suele estar a media altura de la llama, se aumenta el rendimiento de la estufa, mejorando el proceso, y emitiendo menos residuos.

Este dato, ya nos permite diferencia las estufas y chimeneas baratas, de aquellas que tienen una mayor eficiencia, y que serán más rentables en el tiempo.

Además, existen chimeneas y estufas aun más eficientes, y que han llevado el proceso de combustión a los mejores niveles, introduciendo aire en la zona alta del quemado, con una triple combustión.

Es evidente que este tipo de estufas no serán las más baratas, pero sin ninguna duda son las más eficientes, por lo que a medio plazo, serán las más ventajosas económicamente, ya que consumiran mucha menos leña que el resto.


¿Respetan el medio ambiente las estufas de leña?

En un mundo cada día más tecnológico, la necesidad imperiosa de cuidar nuestro medioambiente nos hace replantearnos cada vez más los sistemas a elegir para nuestro bienestar.

La leña es una energía renovable que responde a los retos energéticos y medioambientales del siglo en que vivimos.

A lo largo de su vida, un árbol crece gracias a la luz solar, el agua, las sales minerales y el CO2. Acumula de forma natural la energía del sol y nos da el oxigeno indispensable para la vida.

Emisión de CO2 de las estufas y chimeneas

La cantidad de CO2 que se desprende durante la combustión de la leña no es superior a la que se emitiría por su descomposición natural. Por lo tanto estamos ante un tipo de energía que respeta el ciclo natural de millones de años. La combustión de la leña no aumenta el CO2 en el medioambiente, por lo qu es una energía ecológica que no participa del efecto invernadero.

Al comprar una estufa de leña, usted está ayudando al medioambiente, tendrá una calefacción económica, y disfrutará de ese espectáculo de llamas que ningún otro tipo de calefacción puede ofrecer.


¿Por qué sale alquitrán por los tubos de la chimenea?

Cuando la leña se quema en nuestras estufas o chimeneas, se generan ácidos de diferentes tipos que combinados con la humedad forman el deshecho conocido como creosota, que se adhiere a paredes y puertas en chimeneas . Si se acumula demasiada cantidad, sobre todo en las salidas de humos, la combustión se hace más complicada y la chimenea no funciona del modo adecuado.

La creosota es un aceite espeso, viscoso y cáustico, de color negro, que normalmente llamamos alquitrán. Cuando se genera mucha cantidad y está en estado líquido, suele salir por las uniones de los tubos de salida de humo, goteando poco a poco, y manchando todo lo que esté en su paso.

Desgraciadamente, no podemos evitar este proceso, nuestra chimenea generará este tipo de residuos continuamente, sin embargo, es posible reducir la cantidad de este tipo de residuo de forma muy sencilla. Por ejemplo, abriendo el tiro al máximo cuando encendamos la chimenea, y manteniendo unos minutos tras el encendido. La leña se consumirá más rápido al principio, pero los vapores se quemarán antes y por tanto, el grado de humedad en el interior de los tubos será menor.

Es importante también que la leña que usemos esté lo más seca posible, para que esta humedad que es perjudicial no se agregue en el proceso de combustión.

Para la limpieza de estas sustancias se suelen usar los troncos deshollinadores. Los fabricantes recomiendan el uso continuado, por ejemplo, los fines de semana, para ir manteniendo una buena salud de los tubos de salida de humo. Es muy importante la limpieza final de temporada, momento en el que nos olvidamos de nuestra estufa, y acudir a sistema de limpieza manual de profesionales si detectamos que se ha adherido a las paredes tanto material que con los troncos deshollinadores no conseguimos eliminarlos.


¿Cómo puede evitar la entrada de aire por el sombrerete?

En muchas zonas donde existe viento continuo y además de gran fuerza, el viento entra por los tubos y genera humo dentro de la casa, ocasionando muchísimos inconvenientes. Para la mayoría de los casos, bastaría con instalar un sombrerete antirrevoco en lugar de uno estándar, que limite la entrada de aire por la zona de salida.

Existen también otros sombreretes que actúan como veletas y se giran con el viento haciendo de pantalla e impidiendo la entrada de aire hasta el propio hogar de la chimenea.

Por norma general, instalando este tipo de sombreretes, tendrías solucionado este problema.


¿Qué causas pueden ocasionar la salida de humo por la propia chimenea?

Las causas por las que el humo en lugar de seguir el camino que se ha diseñado para su extracción, salga por la propia chimenea o estufa son varias, en osaciones basta con solucionar una de ellas, pero en otras, se unen varias causas que habrá que solvertar de manera conjunta.

Las causas por las que habría que preguntarse son:

  • El conducto de evacuación de humos, ¿es interno o externo al hogar?, ¿está aislado o es simple?
  • ¿La chimenea tiene aporte de aire limpio del exterior?
  • ¿Cuál es la altura desde el hogar de la chimenea hasta el sombrerete?
  • ¿En qué momentos sale el humo por la puerta de la chimenea?
  • ¿Qué tipo de sombrerete tiene la chimenea?

La entrada de aire es un aspecto fundamental para todas las chimeneas y estufas, para que la combustión se realice de forma correcta. Tener una buena ventilación ayudará a mantener un buen aporte de oxigeno al proceso, y disminuirán la cantidad de humos generados. Para poner una cifra aproximada, por cada kg de madera se requieren 8 m3 de oxigeno, que la propia combustión demandará en primer lugar de la estancia donde esté instalada si no hay aporte externo como cada vez tienen más estufas.

Esto suele ser una causa recurrente de salida de humos en muchas instalaciones. Al principio hay sufiente aporte de oxigeno y la chimenea tira bien, hasta que el nivel de oxígeno vaya siendo pobre y afecte directamente a la combustión.

Si al tener las puertas cerradas detectas que el nivel de combustión ha bajado bastante, deberás abrir alguna puerta para que se inyecto aire, y seguramente mejorará el proceso de combustión, avivando la llamas, mejorando la combustión y disminuyendo la cantidad de humo generado.

Lo ideal, para no provocar condensaciones en el interior de los tubos es que tengan doble pared, con aislamiento térmico. Esto evita con el tiempo muchísimos problemas, ya que el aumento de humedad puede provocar la creación de creosota, que esta se adiera a las paredes y se reduzca poco a poco la sección de salida de humos, impidiendo la correcta salida, y por tanto, generando humos al interior de la estancia.

El sombrerete final también es muy importante, debe impedir la entrada de aire, agua, animales que obstruyan la salida de humos, y que ocasionen como consecuencia, una disminución de la sección de salida de los humos.

La altura de la salida de humos con respecto a las zonas exteriores es también importante porque podrían crear condiciones de presión desfavorables que impidan también la correcta salida de humos. De esta manera, hay muchas instalaciones en patios interiores cuya presión ambiental no permite una salida correcta de los humos y provocan un humo revocante continuo.