Los suelos hidráulicos de imitación son adecuados para renovar cualquier estancia de tu hogar. Tanto el cuarto de baño como la cocina o el salón. Pero, ¿qué son exactamente y qué ventajas aportan en términos de funcionalidad y diseño? En ParaTuReforma queremos contarte todo lo que debes saber sobre ellos.
¿Qué son los suelos hidráulicos de imitación?
Los suelos hidráulicos fueron tendencia en el mundo del interiorismo durante mucho tiempo. De hecho, hasta la década de 1960, fueron los más instalados en los hogares de todo el mundo. ¿El motivo? Ofrecían una resistencia excepcional y, además, lucían unos diseños muy elegantes que, por lo general, tenían forma de mosaicos.
Este tipo de revestimiento fue inventado en Francia a mediados del siglo XIX y supuso una auténtica revolución en el mundo de la decoración de interior. Estamos seguros de que si tú o algún familiar tuyo tenéis una casa antigua en el campo o la ciudad, este tipo de baldosa está presente en alguna estancia.
En concreto, los suelos hidráulicos se fabricaban a partir de cemento compactado. Deben su nombre al uso de una prensa hidráulica para conseguir cada baldosa. Después, eran sometidos a un proceso artesanal de diseño mediante el cual eran embellecidos con los mosaicos que tan populares los han hecho.
Imitación de los suelos hidráulicos: ¿cómo se consigue y qué ventajas comporta?
El elevado coste de los suelos hidráulicos y los inconvenientes del material empleado propició que, de forma progresiva, perdieran peso dentro de los hogares. Al fin y al cabo, aunque eran duros y proporcionaban una resistencia total a la humedad, se astillaban con relativa facilidad. Además, sus diseños perdían color y brillo con el paso del tiempo.
Fueron, precisamente, esos diseños los que les permitieron sobreponerse al paso del tiempo. De hecho, lograron convertirse en iconos de los estilos decorativos retro y vintage. Sin embargo, empezaron a recrearse mediante otros materiales más modernos, fáciles de instalar y eficaces dentro de casa.
En concreto, cuando hablamos de suelos hidráulicos de imitación, hacemos referencia a un conjunto de baldosas de gres porcelánico fabricadas siguiendo sus mismos patrones de estilo. Este material provee de una serie de ventajas incuestionables respecto al cemento prensado:
- Es mucho más fácil de instalar.
- Permite eliminar las juntas, lo que es muy útil en espacios marcados por la humedad y la condensación, como es el caso de la cocina o del cuarto de baño.
- No requiere ningún mantenimiento para preservar inalterables sus cualidades estéticas y funcionales en el tiempo.
- Es muy resistente. Hasta el punto de que, para conseguir astillarlo, sería preciso someterlo a un golpe muy fuerte.
- Cuenta con una superficie antideslizante, que reduce el riesgo de resbalones y accidentes domésticos.
- Reproduce los mosaicos típicos de los suelos hidráulicos originales con tal grado de fidelidad que es imposible diferenciarlos a simple vista.
- Resulta mucho más fácil de limpiar. Esto se debe, principalmente, a que consta de una superficie no porosa que no absorbe la suciedad.
- Es compatible con la instalación de sistemas de calefacción por suelo radiante.
- Posee una inmejorable relación calidad-precio.
¿Dónde pueden instalarse los suelos hidráulicos de imitación?
Literalmente, en cualquier zona de la casa. Especialmente, si has decorado con piezas de estilo rústico. Debido a las cualidades que hemos mencionado antes, este tipo de revestimiento está facultado para satisfacer todas tus necesidades tanto en la cocina como en el cuarto de baño, pero también en el salón o en los dormitorios.
Además, es habitual que, en la actualidad, se recurra a ellos para separar diferentes estancias en apartamentos tipo loft, es decir, en los que no hay puertas ni muros. También resulta usual que se coloquen a modo de “alfombras” en zonas determinadas. Por ejemplo, bajo la mesa de centro del salón. Incluso son válidos para terrazas, balcones y patios exteriores.
Diseños más populares en suelos hidráulicos de imitación
Como ya te hemos comentado, al instalar imitaciones de suelos hidráulicos dispones de una amplia variedad de opciones. Por ello, queremos hacer un recorrido por los estilos más demandados por nuestros clientes:
- Estilo árabe. Se caracteriza, principalmente, por el uso de baldosas pequeñas (20 x 20 cm, aproximadamente) marcadas por diseños coloridos y elementos geométricos. Imprimen una pincelada de tradición y elegancia en cualquier ambiente. Un buen ejemplo te lo ofrece nuestra colección Mudéjar De Keros.
- Estilo clásico o retro. En la mayoría de los casos, la estética de estas baldosas recuerda a la del papel pintado que decoraba las casas de nuestros abuelos hace décadas. Los tonos amarillos, marrones y rosas suelen ser los protagonistas, como puedes ver en nuestra colección Nostalgy de Mainzu.
- Estilo desgastado. Es curioso, pero estas baldosas hidráulicas con más de 100 años desgastadas por el uso y el paso del tiempo atesoran un encanto especial. Los creadores de la colección Casablanca de Harmony lo saben y, por ello, les han dado este efecto.
- Estilo tapiz. Los suelos hidráulicos de imitación también pueden emular la estética de los tapices. Aunque esta tendencia es más popular para revestir paredes, también goza de gran popularidad en este ámbito. La colección París de Keros así lo pone de manifiesto

A estos estilos habría que sumar otra innovación que el uso del gres cerámico ha hecho posible. Hablamos, cómo no, de la fabricación de formatos grandes que, en muchos casos, llevan asociados baldosas de hasta 25 centímetros de ancho y 75 centímetros de largo. Esto ayuda a disimular todavía más las juntas entre cada una y a crear una mayor sensación de continuidad.
Evidentemente, al tener un tamaño superior, las piezas son más quebradizas antes de colocarlas. Después, proporcionan exactamente las mismas prestaciones que las de tamaño inferior. Esto suele exigir la intervención de un profesional con experiencia y la compra de algunas piezas más de las necesarias para evitar imprevistos.
En cualquier caso, podríamos pasarnos el día hablando de los diferentes estilos de suelos hidráulicos de imitación. Sin embargo, creemos que ha quedado claro que, gracias a la versatilidad del gres porcelánico, cualquier diseño es posible. Echa un vistazo a nuestro catálogo para comprobarlo y, si quieres saber más, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
¿Qué son los suelos hidráulicos de imitación y de qué material están hechos?
Los suelos hidráulicos de imitación son baldosas de gres porcelánico que reproducen con gran fidelidad los mosaicos clásicos de los suelos hidráulicos antiguos. Mantienen la estética artesanal, pero con mejor resistencia, fácil instalación y mantenimiento mínimo.
¿Qué ventajas tienen los suelos hidráulicos de imitación frente a los originales?
Aportan numerosas mejoras:
-Mayor resistencia a golpes y desgaste
-Superficie antideslizante
-No requieren mantenimiento
-Se limpian fácilmente gracias a su acabado no poroso
-Compatibles con suelo radiante
-Reproducen los diseños hidráulicos tradicionales con gran realismo
-Mejor relación calidad-precio
¿Dónde se pueden instalar los suelos hidráulicos de imitación?
Se pueden colocar en cualquier estancia de la casa: cocinas, baños, salones, dormitorios, pasillos e incluso zonas exteriores como terrazas o patios. Su resistencia a la humedad y su versatilidad estética los convierten en una opción perfecta para cualquier ambiente.
¿Qué estilos existen en suelos hidráulicos de imitación?
Los diseños más populares incluyen:
-Estilo árabe: mosaicos geométricos y colores vibrantes
-Estilo retro o clásico: tonos vintage como marrones, amarillos y rosas
-Estilo desgastado: apariencia envejecida con encanto histórico
-Estilo tapiz: patrones que recuerdan a alfombras o tejidos
Además, existen formatos grandes que crean una mayor sensación de continuidad visual.
¿Son difíciles de instalar los suelos hidráulicos de imitación?
No. Son mucho más fáciles de instalar que los hidráulicos originales. Eso sí, en el caso de formatos grandes —más delicados antes de su colocación— es recomendable contar con un profesional para asegurar un acabado perfecto y evitar roturas durante el proceso.
