En este artículo vamos a explicarte todo lo referente a la sal de piscina: qué es, sus beneficios, cómo se usa, el mantenimiento, etc. Si tienes una, te animamos a continuar leyendo para conocer un poco más sobre este producto.
¿Qué es la sal de piscina?
A modo introductorio, podemos indicar que se trata de un sustituto del cloro que poco a poco se está extendiendo como la opción preferida de los consumidores. Se trata de una solución salina que tiene como objetivo la eliminación de bacterias y hongos y, además, para mantener el agua en las mejores condiciones posibles.
Para conseguir este fin, entra en juego la cloración salina, donde se usan generadores de cloro que han sido diseñados específicamente para producirlo y, también, para graduar la concentración de este compuesto en el agua.
Este reactivo en una piscina no tiene que preocuparte, ya que es diez veces más baja que la del agua del mar. Por lo tanto, se puede emplear sin ningún tipo de temor dado que está probado científicamente como un buen tratamiento químico.
Ventajas de la sal de piscina
Si todavía sigues dudando sobre su uso, sigue leyendo para conocer los diferentes beneficios que tiene este reactivo:
- Este tipo de sal puede ser utilizada en cualquier tipo de piscina, independientemente del tamaño o de la profundidad. Más adelante explicamos cómo se usa, pero es suficiente con instalar el clorador y conectarlo a la red eléctrica.
- Si decides usar este producto para tu piscina, ten en cuenta que hay una inversión inicial. No obstante, debes pensar a medio y largo plazo, ya que compensa con el ahorro que vas a tener en otros componentes químicos. Por otro lado, también se produce un ahorro de tiempo debido a que solo se echa una vez al año, en cambio, el cloro suele ser a diario.
- La sal de piscina no huele, mientras que el cloro desprende un olor muy fuerte que puede resultar hasta desagradable. Asimismo, el picor y la irritación en piel y ojos ya no será un problema con el uso de esta solución salina. La posibilidad de que el pelo se dañe también desaparece.
- Si eres de los que prefieren un producto que no contamine, la sal para la piscina debe ser tu elección. El motivo es que no se trata de un compuesto químico que dañe el medioambiente.
- Es un compuesto muy positivo para el organismo, sobre todo para rebajar los problemas musculares o de reuma. Además, también es buena para aumentar la capacidad respiratoria y para la circulación sanguínea.
¿Cómo usar la sal de piscina?
El uso de este compuesto en la piscina es muy sencillo, pero antes es importante tener en cuenta una serie de indicaciones para que el tratamiento sea efectivo.
En primer lugar, hay que calcular los metros cúbicos del embalse. Para ello, debes multiplicar la longitud, por la anchura y por la profundidad. Vamos a verlo con un ejemplo: 15 m x 8 m x 2 = 240 metros cúbicos.
A continuación, debes tener presente que la concentración idónea de sal ha de estar entre 4 y 7 ppm (partes por millón). Si estuviera por debajo de 4, el clorador no produciría la cantidad de cloro suficiente para poder mantener el embalse limpio. En cambio, si supera la cifra de 7, las células electrolíticas se dañarán. En conclusión, se tiene que usar entre 4 y 7 kilos por metro cúbico. Siguiendo con el mismo ejemplo de antes, si quieres tener un nivel de 5 ppm en tu piscina, debes multiplicar: 250 x 7 = 1750 kg. Los sacos son de 25 kg, por lo tanto, sabes los que necesitas con la siguiente división: 1750/25 = 70 sacos de sal.
Otra cuestión importante una vez que tengas la instalación hecha y el procedimiento de uso claro, es medir el nivel de salinidad. De esta forma, vas a poder determinar cuándo echar este producto. Por ejemplo, si el nivel se encuentra en 2, debes añadir la cantidad que falte hasta 4.

Tipos de sal para piscina
Si te estás preguntando qué tipo de sal usar o si hay más de una, a continuación, te facilitamos la información que necesitas.
Sal de mar
Es la que todos conocemos, la natural y la que se produce de forma sostenible. Se consigue a través del sol, ya que hace que el agua del mar se evapore, dejando al descubierto cristales de sal. La alta concentración salina hace que las bacterias mueran, así como otros compuestos.
Es la opción más económica, no obstante, para que tenga eficacia en un embalse se necesitan grandes cantidades.
Sal vacuum
Es un tipo de sal deshidratada que se muestra muy eficaz para disolver otro tipo de sales. Su punto es que se puede adquirir en diferentes formatos (pastillas, tabletas, comprimidos, etc.), siendo este uno de los motivos por los cuales se usa mucho en las piscinas de sal.
Otra ventaja importante es que es una de las sales con mayor facilidad para su disolución.
Sal minada
Es la más pura de todas las sales. Además, de aquí se extrae la sal de roca. Su uso está muy extendido en prácticamente todos los ámbitos, incluso para derretir la nieve en las carreteras y también para los embalses.
La composición del cloruro de sodio es de las más altas en este tipo, con un porcentaje entre el 95 y el 99 %.
Estas son las 3 más comunes, aunque no las únicas. La sal khoser, también llamada solar, se utiliza en las piscinas. Nosotros recomendamos que se verifique previamente que esté libre de impurezas.
Te aconsejemos que antes de usar cualquier producto, solicites asesoramiento personalizado a una empresa especialzada en piscinas. Es la mejor forma de que no haya ningún tipo de incidente que perjudique el agua.
En resumen, la sal de piscina es un componente que, progresivamente, está siendo un gran sustituto del tradicional cloro. Las ventajas (instalación sencilla, mínimo mantenimiento, ahorro a largo plazo, etc.) son buena muestra de que se haya convertido en una opción más para los consumidores.
¿Qué es la sal de piscina y para qué sirve?
La sal de piscina es un tratamiento alternativo al cloro tradicional que, mediante un sistema de cloración salina, elimina bacterias y hongos y mantiene el agua limpia. Se basa en una solución salina con una concentración muy inferior a la del agua del mar, totalmente segura para el baño.
¿Es mejor la sal de piscina que el cloro convencional?
Sí, en muchos casos. La sal de piscina no desprende olor, no irrita ojos ni piel y requiere menos mantenimiento. Aunque la instalación inicial del clorador salino supone una inversión, a medio y largo plazo resulta más económica y cómoda que el uso diario de cloro.
¿Cuánta sal necesita una piscina para funcionar correctamente?
La concentración ideal de sal debe situarse entre 4 y 7 ppm. Para calcular la cantidad necesaria, primero se calculan los metros cúbicos de la piscina y, en función del nivel deseado, se añaden entre 4 y 7 kg de sal por metro cúbico, siguiendo siempre las recomendaciones del fabricante del clorador.
¿Qué tipo de sal es mejor para una piscina salina?
Las más utilizadas son la sal vacuum, la sal minada y la sal marina. La sal vacuum y la minada suelen ser las más recomendadas por su alta pureza y rápida disolución. Es fundamental asegurarse de que la sal esté libre de impurezas para no dañar el sistema de cloración.
¿La sal de piscina es perjudicial para la salud o el medioambiente?
No. Al contrario, es una opción más respetuosa con el entorno que el cloro químico. Además, la cloración salina resulta más suave para la piel, el cabello y las mucosas, y puede aportar beneficios como una mayor relajación muscular y mejor confort durante el baño.