Gracias a sus distintos formatos, Frammento puede instalarse tanto en paredes como en suelos, creando una continuidad estética envolvente. Su diseño equilibrado permite usarla para zonas completas o para destacar áreas específicas, como paredes principales, duchas, islas de cocina o suelos de entrada. Esta versatilidad amplía las posibilidades creativas de arquitectos y diseñadores, permitiendo composiciones homogéneas o contrastes visuales según el proyecto.