La Colección Hanoi ofrece una paleta de colores neutros y naturales que evocan la pureza de los materiales como la piedra o el concreto, pero con la suavidad característica de los acabados cerámicos. Tonos como gris, beige, blanco y marrón suave son los que dominan la colección, creando espacios equilibrados y serenos. Estos colores se integran perfectamente en cualquier tipo de decoración, sin importar si el estilo es minimalista, industrial, nórdico o incluso rústico. Además, al ser tonos neutros, se convierten en una base perfecta para combinar con colores más vivos o elementos decorativos con diferentes texturas. Esta versatilidad cromática también le permite al propietario personalizar y renovar el espacio con facilidad, añadiendo nuevos toques de color, textiles o muebles sin perder la armonía general del ambiente.