Fabricadas en pasta cerámica blanca, las piezas Materika no solo garantizan uniformidad en el color, sino que también presentan una gran estabilidad dimensional, lo que evita deformaciones durante la instalación. Su composición asegura una resistencia óptima frente a impactos y rayaduras, manteniendo el aspecto original durante años. Además, la pasta blanca permite un acabado más puro y nítido, realzando los tonos neutros y naturales característicos de la colección.