Slow Cold pertenece a la categoría de porcelánico técnico, lo que garantiza una resistencia superior al desgaste, a los impactos y a las manchas. Su composición asegura estabilidad dimensional incluso en condiciones de uso intenso o cambios de temperatura. Además, ofrece una durabilidad prolongada en el tiempo, manteniendo su apariencia original con un mantenimiento mínimo. Estas características lo convierten en una solución fiable para viviendas, locales comerciales o proyectos arquitectónicos de alto rendimiento, donde se necesita un material resistente, funcional y estéticamente sólido.