Cada pieza de la colección Tívoli 1828 está diseñada para mantener una tonalidad uniforme y coherente a lo largo de toda la serie. Esto asegura que, al instalar grandes superficies, no aparezcan contrastes inesperados que rompan la armonía visual del espacio. La uniformidad cromática también facilita la combinación con otros elementos decorativos, como muebles, textiles o revestimientos, permitiendo un acabado elegante y equilibrado. Gracias a esta característica, los proyectos adquieren un aspecto continuo y cuidado, reflejando la atención al detalle propia de materiales de alta calidad.