La apariencia de madera y su acabado mate proporcionan un carácter cálido y natural que encaja armónicamente en una amplia variedad de estilos decorativos. Puede emplearse en ambientes rústicos que buscan resaltar texturas y tradición, en interiores contemporáneos que requieren líneas limpias y materiales serenos, o en espacios nórdicos que priorizan la luminosidad y la naturalidad. Además, su neutralidad cromática permite combinarlo fácilmente con mobiliario de diferentes tonos, metales, textiles y acabados, facilitando composiciones equilibradas y coherentes. Es una opción que se adapta con facilidad tanto a viviendas como a ambientes comerciales donde se desea un diseño elegante y acogedor.