La colección Malta está fabricada con pasta blanca de alta pureza, que proporciona una excelente definición en los bordes y mayor fidelidad en los colores y acabados. Gracias a su proceso de extrusión cerámica, el material adquiere una resistencia estructural superior, permitiendo piezas más robustas y de aspecto artesanal, con variaciones intencionadas que le dan un carácter único. El gres porcelánico utilizado presenta una muy baja porosidad, lo que se traduce en una absorción de agua inferior al 0,5 %, haciéndolo ideal para entornos húmedos o con condensación, como baños, cocinas, lavaderos o zonas de spa, donde la durabilidad y el rendimiento son clave.